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Espacio donde encontraras pensamiento cristianos y temas profundamente teológicos.
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miércoles, 9 de noviembre de 2011

La Resurrección Venidera

“No os maravilléis de esto; porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.” Juan 5:28, 29.


El tema de la resurrección venidera ha sido tema de debata a lo largo de la historia, se han formulado cientos de teoría, se han pronunciado miles de vaticino con respecto a la resurrección venidera.
Para los seres humanos siempre ha sido un tema de gran interés, debido a que todos los seres humanos nos enfrentamos a la realidad de la muerte, es por ello que es lógico que cada hombre y mujer ponga sumo interés en el tema de la muerte y sobre todo en la resurrección.

La Biblia es la única fuente de luz con respecto a este tema, es donde se encuentran los mínimos detalles, los argumentos, la forma y a quienes competen.
Es la Biblia el manual de revelación inspirado por Dios para revelarnos las cosas que sucederán. 



La doctrina de la resurrección de los muertos es característicamente una creencia cristiana. Utilizando la razón natural y con la ayuda de alguna escasa luz proveniente de la tradición o tomada en préstamo de los judíos, unos cuantos filósofos han entrevisto la inmortalidad del alma; pero que el cuerpo habrá de resucitar, que habrá otra vida para esta estructura corporal, es una esperanza iluminada únicamente por la revelación de Cristo Jesús. Los hombres no hubieran podido imaginar un portento tan grande, y por ende demuestran su incapacidad de inventar esa doctrina por el hecho de que todavía—igual que lo hicieron en Atenas— cuando oyen acerca de la resurrección por primera vez, se dedican a burlarse de ella. “¿Vivirán estos huesos secos?,” sigue siendo todavía la burla del incrédulo. Spurgeon       
                                                                 
La resurrección venidera establece que cada persona después de la muerte resucitará, tendrá una nueva vida y que esta vida será inmortal, será lo que la Biblia denomina la vida eterna en el caso de los salvados, y condenación eterna en el caso de los que por sus actos san condenado por el supremo juez.
La Biblia establece que cuando la resurrección se lleve a cavo cada persona que haya muerto resucitara, no solo se levantara su alma, sino que se levantara con un nuevo cuerpo.
Es cierto que el cuerpo que poseemos se convertirá en polvo debido a la caída en el huerto del edén, pero el día de la resurrección se le otorgará a cada individuo un cuerpo inmortal.

En ese día las tumbas tendrán que entregar a sus muertos al igual que los océanos, así mismo cada rincón del planeta donde se encuentren la mínima partes de restos humanos tendrán que ceder ante el poder de aquel que llamará a cada individuado de nuevo a incorporarse. Se repetirá otra vez lo dicho, Lázaro sal fuera. Todos los muertos oirán su voz.

Es maravilloso saber que cada átomo, molécula y partículas que compone el cuerpo humano el día de la resurrección, otra vez se unirán hasta formar de nuevo un cuerpo con una peculiaridad divina, será inmortal.

La resurrección de los muertos es enfatizada en la biblia de manera persistente,
Os dejo algunos versos que hablan de la resurrección venidera:

2 Corintios 4:14
Sabiendo que aquel que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros.

Lucas 21:36
Mas velad en todo tiempo, orando para que tengáis fuerza para escapar de todas estas cosas que están por suceder, y podáis estar en pie delante del Hijo del Hombre. 
Colosenses 1:22
sin embargo, ahora El os ha reconciliado en su cuerpo de carne, mediante su muerte, a fin de presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de El,
Juan 5:28, 29.
No os maravilléis de esto; porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.
La doctrina de la resurrección es una lámpara encendida por la mano que una vez fue perforada. Es en verdad, en algunos aspectos, la piedra angular del arco cristiano. 
En nuestra santa fe está vinculada con la persona de Jesucristo, y es una de las joyas más resplandecientes de Su corona. ¿Qué tal si la llamo: la sortija del sello que está en Su dedo, del sello con el cual ha demostrado, de manera concluyente, que posee la autoridad de Rey y que ha salido de Dios? Puesto que la doctrina de la resurrección es vital para el Evangelio, debería ser predicada mucho más frecuentemente de lo que es expuesta.

domingo, 11 de septiembre de 2011

!CONCUPISCENCIA!

A parte de la definición de la palabra pecado, que desde mi punto de vista, nuestra  sociedad conoce bien. En sentido teológico la Biblia describe el pecado no como un acto racional, si no mas bien, como una condición inherente en el ser humano. Una condición adquirida debido a la "caída del hombre y el pecado original"
Debido a esta condición, el ser humano esta programado hacer el mal, su alma anhela y  desea el mal.  es una condición de total ruina que sugestiona a cada individuo de la raza humana. 
A esta naturaleza adquirida la biblia le llama CONCUPISCENCIA:
Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; 

sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. 

Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.   (Santiago 1:13-15 Reina Valera 1960)



Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no habita el bien, porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo    (santiago 1:14 Reina-Valera 1995)


La palabra concupiscencia viene del latín concupiscentĭa, de cupere, desear, reforzado con el prefijo con, en la teología cristiana, se identifica como la propensión natural de los seres humanos a obrar el mal, como consecuencia del pecado original. (wikipedia).

¡Pobre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo que me lleva a la muerte?, estas fueron las palabras que el apóstol Pablo expreso en el libro de los Romanos, al confrontar esta verdad, la verdad de que todo ser humano vive subyugado por el poderío del pecado y por consiguiente al poder de la muerte.
Esos deseos egoístas reinan con total libertad en la vida de cada individuo, siendo estos sentimientos, comportamientos, actitudes y principios pecaminoso que le rigen. 
Si nos detenemos a analizar esta verdad descubriremos que cada uno de nosotros estamos enfocado al mal, y es por ello, que se nos hace mas fácil hacer el mal que el bien, porque el pecado reina con total libertad en nuestras vidas.


Al ser humano se le hace imposible seguir los principios de Cristo por si solo, su condición le impide  seguir las sendas de Cristo, !NO puede! por que el pecado es el rey de su vida


¿Quién me librará de esta condición?, 
Doy gracias a Dios por Jesucristo, es la expresión del apóstol Pablo al concluir el análisis de este tema, por que al final él entiende que la única manera de ser libre de este estado de corrupción es a través del sacrificio vicario de Cristo. 
Porque el mismo Dios es el sacrificio propicio para la rendención del que se acerca a Cristo.
Es en la cruz, en el sacrificio del cordero inmaculado donde el hombre es Justificado y tiene paz con Dios y con sigo mismo.


Maravilloso sacrificio, maravilloso Redentor que quita el peso del pecado y libra de la condenación que arrastra con sigo cada ser humano.