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Espacio donde encontraras pensamiento cristianos y temas profundamente teológicos.
Todo esto tratado desde una perspectiva poética, simple y sobre todo fundamentada en la Biblia.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Instinto de Supervivencia


Reacción de George W. Bush ante el lanzamiento de un zapato
 por parte de un periodista.
En Instinto de supervivencia es la reacción natural ante el peligro, la escases o la amenaza para mantenernos con vida.

Teniendo en cuenta esta definición observamos que el  ser humano al enfrentarse a situaciones que ponen en peligro su vida reacciona siempre a la defensiva con el único fin de protegerse y salir ilesos antes tales situaciones. Utilizamos todos los recursos que están a nuestro alcance, nuestra imaginación se activa buscando tácticas que nos  ayuden a salir indemnes.
El Instinto de supervivencia no es exclusivo de los seres humanos, sino es que parte innata de todos los seres vivos.
Gracias a esta capacidad muchas veces nos hemos salvado de la muerte, hemos retornado con las personas que amamos, hemos vuelto a besar a nuestras parejas, abrazar a nuestros hijos, reír otra ves, volver a estar con nuestros padres y verle otra ves el rostro.

Lo cierto es que aunque poseamos un instinto de supervivencia agudizado y que gracias a este instinto en diversas ocasiones nos hallamos salvado. A pesar de esto,  nuestra vida algún día se acabara, algún día moriremos. En un instante tendremos que partir de esta tierra.
En cualquier momento despertaremos en el “mas allá”, y nos encontraremos ante Dios, es día, por llamarlo día, tendremos que dar cuenta a nuestro creador por nuestros actos en la tierra. Tendremos que responder por cada injusticia, por cada mentira, por la no tolerancia de nuestro prójimo, por la desobediencia a los preceptos bíblicos, por nuestros impulsos, por nuestros pecados, por el pecado original. Ese día tendremos que dar cuenta por nuestros acciones. 

Es una verdad inquebrantable que todos tenemos que rendir cuenta a Dios.
Por ello necesitamos a Jesús para que mediante su sacrificio en la cruz nos justifique y nos otorgue el perdón por todos nuestro pecados, y de esta forma nos haga acepto ante el Padre.  La única manera que el hombre tiene de ser justificados de sus pecados es aceptando a Jesús y seguirle.

Seguir a Jesús es la garantía de que en la vida espiritual estaremos en el reino de los cielos y no en el infierno.

Ruego a Dios que tu sentido de supervivencia este tan afilado como la espada con la cual fue herido de muerte Goliad y puedas reaccionar a tiempo y venir a Jesús para que Él te salve.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Me Redimiste

Allí está el Rey,
Clavado en esa cruz,
En sustitución por mí.
Reconciliandome con el Padre.

"Oh, Satisfizo la ley.
Que exigía mí muerte .
Por tú sacrificio
mis pecados fueron borrado.
Me declaraste justo"

"Me postro ante ti,
Rindo mí adoración,
Como ofrenda
Por mí salvación"

La cruz era mí lugar...
Te ofreciste tú por mí.
Me salvaste.
Mis noches convertirtes en día.
Oh sí, tú luz iluminó mí camino.

!Allí está el hombre,
Allí está el Rey,
Allí ésta Jesús.
Satisfaciendo la ley.
Venciste la muerte
Y el poder del pecado!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

La Resurrección Venidera

“No os maravilléis de esto; porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.” Juan 5:28, 29.


El tema de la resurrección venidera ha sido tema de debata a lo largo de la historia, se han formulado cientos de teoría, se han pronunciado miles de vaticino con respecto a la resurrección venidera.
Para los seres humanos siempre ha sido un tema de gran interés, debido a que todos los seres humanos nos enfrentamos a la realidad de la muerte, es por ello que es lógico que cada hombre y mujer ponga sumo interés en el tema de la muerte y sobre todo en la resurrección.

La Biblia es la única fuente de luz con respecto a este tema, es donde se encuentran los mínimos detalles, los argumentos, la forma y a quienes competen.
Es la Biblia el manual de revelación inspirado por Dios para revelarnos las cosas que sucederán. 



La doctrina de la resurrección de los muertos es característicamente una creencia cristiana. Utilizando la razón natural y con la ayuda de alguna escasa luz proveniente de la tradición o tomada en préstamo de los judíos, unos cuantos filósofos han entrevisto la inmortalidad del alma; pero que el cuerpo habrá de resucitar, que habrá otra vida para esta estructura corporal, es una esperanza iluminada únicamente por la revelación de Cristo Jesús. Los hombres no hubieran podido imaginar un portento tan grande, y por ende demuestran su incapacidad de inventar esa doctrina por el hecho de que todavía—igual que lo hicieron en Atenas— cuando oyen acerca de la resurrección por primera vez, se dedican a burlarse de ella. “¿Vivirán estos huesos secos?,” sigue siendo todavía la burla del incrédulo. Spurgeon       
                                                                 
La resurrección venidera establece que cada persona después de la muerte resucitará, tendrá una nueva vida y que esta vida será inmortal, será lo que la Biblia denomina la vida eterna en el caso de los salvados, y condenación eterna en el caso de los que por sus actos san condenado por el supremo juez.
La Biblia establece que cuando la resurrección se lleve a cavo cada persona que haya muerto resucitara, no solo se levantara su alma, sino que se levantara con un nuevo cuerpo.
Es cierto que el cuerpo que poseemos se convertirá en polvo debido a la caída en el huerto del edén, pero el día de la resurrección se le otorgará a cada individuo un cuerpo inmortal.

En ese día las tumbas tendrán que entregar a sus muertos al igual que los océanos, así mismo cada rincón del planeta donde se encuentren la mínima partes de restos humanos tendrán que ceder ante el poder de aquel que llamará a cada individuado de nuevo a incorporarse. Se repetirá otra vez lo dicho, Lázaro sal fuera. Todos los muertos oirán su voz.

Es maravilloso saber que cada átomo, molécula y partículas que compone el cuerpo humano el día de la resurrección, otra vez se unirán hasta formar de nuevo un cuerpo con una peculiaridad divina, será inmortal.

La resurrección de los muertos es enfatizada en la biblia de manera persistente,
Os dejo algunos versos que hablan de la resurrección venidera:

2 Corintios 4:14
Sabiendo que aquel que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros.

Lucas 21:36
Mas velad en todo tiempo, orando para que tengáis fuerza para escapar de todas estas cosas que están por suceder, y podáis estar en pie delante del Hijo del Hombre. 
Colosenses 1:22
sin embargo, ahora El os ha reconciliado en su cuerpo de carne, mediante su muerte, a fin de presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de El,
Juan 5:28, 29.
No os maravilléis de esto; porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.
La doctrina de la resurrección es una lámpara encendida por la mano que una vez fue perforada. Es en verdad, en algunos aspectos, la piedra angular del arco cristiano. 
En nuestra santa fe está vinculada con la persona de Jesucristo, y es una de las joyas más resplandecientes de Su corona. ¿Qué tal si la llamo: la sortija del sello que está en Su dedo, del sello con el cual ha demostrado, de manera concluyente, que posee la autoridad de Rey y que ha salido de Dios? Puesto que la doctrina de la resurrección es vital para el Evangelio, debería ser predicada mucho más frecuentemente de lo que es expuesta.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Mejores Tiempos










«Cuando todo sea antes,
Y se cumpla lo prometido.
Cuando se apague la noche,
Y se agudicen mis sentidos.
Cuando no haya cargo de conciencia,
Cuando la justicia beba satisfecha.
Cuando el sol se apague,
Y la lumbrera sea la Luz inagotable.

Cuando Tú mar transforme nuestros corazones,
Y la verdad se apodere de nuestras emociones
» 


!Pienso, suspiro y anhelo!


Cuando esto suceda, 
nuestras almas satisfecha
cantara de nuevo la vieja canción:
«¡La muerte ha sido destruida!
¿Dónde está ahora su victoria?
¿Dónde está su poder para herirnos?»
El pecado  produce la muerte, y existe porque hay una ley.
¡Pero gracias a Dios, podemos vencerlo por medio de nuestro Señor Jesucristo!

jueves, 3 de noviembre de 2011

Tomaste Mí Lugar

Quiero postrarme ante tus pies.
Rendir mí corazón.
Sentir tú compasión.
Quiero volver a nacer.

Tú amor incomparable es,
No tiene fin.
Padeciste por mí,
La muerte en la cruz.
Tomaste mí lugar, me redimiste.

Santo cordero,
Santo león,
Santo mí Dios, mí salvador.
Inigualable es tú poder.

Mí noche cambiastes en luz.
Mí vergüenza en libertad.

martes, 1 de noviembre de 2011

A Través de la Cruz



El acto de la cruz fué un acto soberano, lleno de gracia, un acto divino, un acto de poder que comprende la salvación de los hombres, de todos los hombres que se acercan a Cristo mediante el santo llamado del Espíritu del Señor.

Este acto de amor fué llevado a cabo en el monte calvario y en concreto en la cruz.

Esa cruz llena de vergüenza. Cargada de hiel. Amarga como las aguas de Mara, aquel oasis en el desierto. Esa cruz fuente de dolor insoportable. Esa cruz con su copa rebosada de veneno que enmudece el alma. Que calla toda voz. Esa cruz de dolor. Esa es la cruz que Cristo padeció, pero también esa es la cruz donde Cristo venció el dominio del pecado sobre sus hijos.

Es mediante la cruz que Cristo reconcilia consigo mismo todas las cosas, visibles e invisibles. Mediante su sacrificio Él librea al ser humanos de los temores que ahogan su alma y sobre todo le libra del ¡temor a la muerte!

El que Cristo se ofreciera en sacrificio por nosotros es el acto mas maravilloso escrito en las paginas del amor.

Nosotros seres despreciables, ahogado en la codicia, sucio por el descrédito del pecado, nuestras vestiduras rotas, calcomida por la suciedad de nuestras conciencias y los malos deseos (concupiscencia), nuestros rostros pálido por la desnutrición espiritual y por la escases de agua, el agua que quita la sed, polvorientos, hambrientos, muriendo ya muertos, corriendo en el circulo vicioso del pecado, cansado, con cada célula que nos compone infectada por la plaga del pecado. Huérfanos, sin padre, sin capacidad para elegir lo bueno, ciegos, mudos.

¡Maravillas de maravilla!

En la cruz de Cristo el ser humano es librado de la muerte es absuelto de su condición pecaminosa. Mediante la cruz de Cristo ahora puede amar el bien,

Puede desear lo correcto, sus vestiduras son limpias, resplandecientes, su conciencia restablecida por la cruz de Cristo.

Es declarado justo, limpio.

Ayer un esclavo hoy un príncipe.

Ayer Esclavo, Hoy Príncipe

Oh, Cuanto nos ama,
Nuestras noches convirtió en luz,
!!!como la del sol!!!
Ayer un ladrón,
hoy un príncipe.

Oh, como nos ama,
Oh, como me ama.
!!!se ofreció por mi!!!
Tomó mi lugar, yo merecía morir,
pero Él me salvo.

Mis fracaso, mis limitaciones,
mi llanto, mi cansancio, mi desobediencia,
mi vergüenza, mis miedos, mis pecados,
todos los clavó en la cruz,
aquel día agonizando venció.
En debilidad venció el poderío de la muerte
y derrotó el dominio del pecado
y a sus esclavo liberó, de los cuales yo soy uno.
El día se convirtió en noche
y las noches de mi vida en luz,
!!!luz como la del sol!!!

Oh, cuanto nos ama.
Oh, cuanto te ama,
Ayer esclavo hoy  príncipe.